|
1/ Fisiología del
sueño |
Sumario
El sueño es una situación fisiológica y
natural del organismo, en la que se produce una pérdida reversible de la
consciencia y de la actividad motora. El individuo, cuando está dormido,
presenta una pérdida total o parcial de la capacidad de responder a
estímulos externos, en función de que el sueño sea profundo o
no.
Por su parte, la vigilia es lo contrario
al sueño, y corresponde a cuando el individuo está despierto.
Durante esta fase de vigilia, el cerebro
presenta una gran actividad, ya que debe analizar toda la información que
procede de los sentidos y de los órganos internos, y además mandar órdenes
a los músculos o a otros órganos para dar lugar a una respuesta. Por
contra, durante el sueño, la cantidad de estímulos que pasan por el
cerebro es mucho menor. La fase de vigilia va a generar un trabajo y una
fatiga en las neuronas, mientras que el sueño es un mecanismo para lograr
el descanso de las mismas.
El sueño es, por tanto, una
función básica del organismo, y esto queda patente en el hecho de que un
ser vivo puede aguantar más tiempo sin comer que sin
dormir.
Las
necesidades de sueño depende de la edad. Un recién nacido está dormido
casi todo el día, y según va creciendo, aumentan sus períodos de vigilia.
De esta manera, los niños a partir de los 4 años y hasta la adolescencia
se vuelven hipervigilantes, y no precisan de la siesta, aunque por las
noches pueden dormir fácilmente 10 horas. Los adultos presentan grandes
variaciones, pudiendo dormir de 5 a 9 horas diarias, aunque suelen
necesitar de una pequeña siesta, sobre todo a primeras horas de la tarde.
Finalmente, los ancianos tienen un sueño más ligero, lo que les lleva a
despertarse varias veces durante la noche. Sin embargo, estos individuos
suelen dormitar a lo largo del día.
2/ Control del
ciclo sueño-vigilia |
Sumario
El ciclo sueño-vigilia va a ser
controlado por el cerebro. Este ciclo es por lo general rítmico, es decir,
a lo largo del día se alterna una fase de vigilia con una fase de
sueño.Dentro del cerebro, existe una
región conocida como formación reticular, que va a mandar estímulos a la
corteza cerebral, produciendo la estimulación de la misma y haciendo que
el individuo permanezca despierto. La activación por parte de esta región
va a ser potenciada por estímulos procedentes de los sentidos, como un
calor o frío intenso, hambre, sed, posturas incómodas, ruidos intensos, un
exceso de luz... También puede ser estimulada por las emociones intensas,
como preocupaciones o una alegría intensa. Por lo tanto, estos estímulos
van a mantener el estado de vigilia y van a impedir el
sueño.
Además de
esta formación reticular, en el cerebro aparece otra región específica,
conocida como centro del sueño. Su función es mandar periódicamente
señales que van a bloquear a la formación reticular, impidiendo que ésta
active al cerebro, y produciendo por tanto que el individuo se duerma.
Este centro del sueño es estimulado por la tranquilidad, el bienestar,
estímulos auditivos o sonoros repetitivos (por esta razón, mucha gente
necesita leer para dormirse)...
3/ Definición del
insomnio |
Sumario
El insomnio es la alteración del
sueño más común. Es uno de los síntomas más frecuentes que afectan a la
población, precedido sólo por el dolor. Cerca del 10% de la misma lo
presenta de manera crónica, y casi el 50% lo padece en algún momento de su
vida. El insomnio afecta en gran medida a la población anciana, y sobre
todo a mujeres postmenopáusicas.
Se caracteriza por una de las
siguientes características:
a)
Incapacidad por
parte del individuo para conciliar el sueño.
b)
Aumento del
número de despertares nocturnos.
c)
Disminución del
tiempo de sueño, despertándose el individuo demasiado
temprano.
d)
Sensación de que
el sueño ha sido insuficiente.
4/ Causas del
insomnio |
Sumario
Este cuadro puede ser originado
por causas fisiológicas, psicológicas, psiquiátricas u originado por
medicamentos.
a)
Causas
fisiológicas. Destaca el
intentar dormir en un ambiente desagradable, con calor o frío excesivo o
demasiado luminoso o ruidoso. También es común que aparezca en caso de
enfermedades que dificulten la respiración del individuo, como el caso del
asma o la apnea, en menopausia o embarazo, artritis u otras enfermedades
que originen un dolor.
El estilo de vida puede inducir
también la aparición del insomnio. El uso de alcohol, tabaco o bebidas
estimulantes antes de dormir pueden favorecer el insomnio. También la
realización de un ejercicio físico o mental justo antes de acostarse. Sin
embargo, realizar ejercicio por la tarde puede favorecer el que el
individuo se duerma.
Finalmente, el insomnio puede
estar asociado también a personas que presentan cambios en su horario de
sueño, como en aquellos que trabajan de noche. Es común que aparezca en
viajeros que vuelan a zonas horarias distintas, fenómeno conocido como
“Jet-lag”.
b)
Causas
psicológicas. Las emociones
son importantes estimulantes de la corteza cerebral. De esta manera, el
estrés y otros acontecimientos personales (afectivos, laborales) pueden
inducir la aparición del insomnio.
c) Causas
psiquiátricas. La depresión,
ansiedad, anorexia nerviosa o crisis psicóticas pueden dar lugar a
insomnio.
d)
Uso de
medicamentos. Existen
medicamentos estimulantes nerviosos, como las anfetaminas, descongestivos
respiratorios, antidepresivos, corticoides, cafeína,
teofilina.
También se puede producir insomnio cuando se produce una retirada
brusca de medicamentos hipnóticos. Este efecto puede dar lugar a
pesadillas, por lo que el individuo vuelve a tomar los sedantes y esta es
la causa de su dependencia. La retirada de estos medicamentos se debe
hacer por tanto de manera gradual, y bajo control médico o
farmacéutico.
5/ Clasificación del
insomnio |
Sumario
Existen distintos tipos de
insomnio, y cada uno de ellos presenta un tratamiento distinto, por lo que
es necesario conocer cuál es el que sufre el paciente para poner un
tratamiento individualizado.
Según la duración del insomnio,
podemos clasificarlo en:
a)
Transitorio. Dura sólo unos pocos días y
a continuación desaparece. Se da en individuos que no han tenido nunca
problemas de insomnio, pero que por situaciones concretas y transitorias
se encuentran hiperexcitados, como en el caso de estrés por trabajo o por
exámenes, en fechas especiales como en los días previos a una operación
quirúrgica o a una boda, por ejemplo. No es recomendable ningún
tratamiento, ya que este tipo de insomnio desaparece a los pocos días. Lo
mejor que se puede hacer es intentar eliminar la causa que origina el
estrés.
b)
De corta
duración. Dura un máximo de 4 semanas, y suele ser causado por
situaciones estresantes más graves que las anteriores, como el insomnio
que se produce en caso del fallecimiento de un familiar, problemas
económicos...
c)
De larga
duración. Permanecen durante un período superior a un mes. Sus causas
son múltiples y muchas veces no están claras. En este caso sí se puede
instaurar un tratamiento con fármacos
hipnóticos.
También podemos clasificar el
insomnio en función de cómo se produzca:
a)
Inicial. Al individuo le cuesta mucho trabajo
conciliar el sueño, aunque cuando lo hace no suele despertar en toda la
noche.
b)
Medio. El individuo no le cuesta empezar a dormir,
pero sufre numerosos despertares a lo largo de la noche, que pueden hacer
incluso que no vuelva a dormirse.
c)
Terminal. El individuo duerme bien, pero se
despierta antes de lo normal.
6/ Prevención
del insomnio |
Sumario
Antes de instaurar un tratamiento,
el paciente debe de tomar una serie de medidas que pueden ayudarle a
evitar su insomnio.
Lo primero que hay que tener en
cuenta, es que no todo el mundo al que le cuesta dormir, es un verdadero
insomne. El individuo debe de permanecer tranquilo y no obsesionarse con
su dificultad para dormir, ya que si lo hace, cada vez le será más difícil
lograrlo.
No es necesario dormir 8 ó 10
horas diarias, pudiéndose vivir perfectamente aunque sólo se duerman 5
horas al día. Cada persona tiene unas necesidades individuales, y el
dormir menos que otras no quiere decir realmente que se sea
insomne.
Por otra parte, es absolutamente
normal que los pacientes ancianos duerman menos de noche, pero eso no
supone que se pueda producir un daño en su organismo, sino que es una
situación normal y fisiológica que acompaña a la
vejez.
Es importante para evitar el insomnio
tomar una serie de medidas:
a)
Hora de
acostarse. El sueño presenta
un ritmo, que si nos saltamos, puede dar lugar a alteraciones del mismo.
En primer lugar, el individuo debe tratar de dormirse más o menos a la
misma hora todos los días, ya que si se acuesta antes, el organismo no
reconoce que ha llegado su “hora de dormir”, y no lo va a hacer.
Permanecer en la cama despierto, sobre todo cuando al día siguiente se
debe de madrugar, puede dar lugar a una ansiedad origine una dificultad
para dormir.
b)
Hora de
despertarse. También es
importante tener constancia de que la hora a la que nos levantamos,
condiciona la hora a la que nos entra sueño. Se debe por tanto intentar
levantarse siempre a la misma hora, incluidos los fines de semana, o por
lo menos hacer que estas horas no difieran
demasiado.
c)
Siestas. Una persona que presenta insomnio, no debe
nunca intentar recuperar el sueño perdido durante el día, ya que esto
agravará su insomnio nocturno. El individuo debe intentar mantenerse
despierto. Después de la comida, que es la hora a la que uno suele echarse
la siesta, es recomendable realizar alguna actividad que nos distraiga e
impida que nos durmamos.
d)
Alimentación. No es recomendable irse a la coma con hambre
o con el estómago demasiado lleno. También hay que tener en cuenta que
ciertos alimentos pueden estimular la corteza cerebral, sobre todo
infusiones estimulantes como el café, el té o el mate. Por tanto, no deben
de consumirse estas sustancias por la tarde, como regla general, y deben
de ser evitadas en pacientes con insomnio. De igual manera, alimentos como
la leche, ricos en triptófano, pueden producir ciertos efectos
sedantes.
e)
Ejercicio. Realizar un ejercicio a lo largo del día
puede originar un cansancio beneficioso, pero si se realiza 3 horas antes
de acostarse, puede dar lugar a una estimulación nerviosa. Se debe evitar
por tanto realizar ejercicios a última hora de la
tarde.
f)
Ritual. Seguir una serie de pasos antes de acostarse,
como puede ser ponerse el pijama, lavarse los dientes, cepillarse el pelo
o tomar un baño, puede dar a entender al organismo que se acerca la hora
de dormir.
Lo más
importante es que el individuo se relaje antes de acostarse. No tiene
sentido intentar dormirse cuando uno está hiperexcitado, por lo que
previamente pueden ser útiles medidas de relajación. El ambiente en la
habitación debe ser el adecuado, con una iluminación, temperatura y nivel
de ruidos adecuados. Además, el individuo debe evitar todas aquellas
situaciones que le preocupen, por lo que se debe evitar mirar el reloj. Si
aun así, la persona no puede dormirse, es preferible levantarse de la cama
y esperar a que la entre sueño, antes que quedarse en la
cama.
7/ Tratamiento
|
Sumario
El insomnio es un cuadro bastante
complejo, lo que dificulta también su tratamiento. Tenemos que tener en
cuenta que su origen puede ser o no conocido.
Si tiene una causa conocida, es
mejor realizar un tratamiento que elimine aquello que está produciendo el
insomnio, que tratar el propio insomnio. Cuando desaparezca el factor
desencadenante, el individuo podrá volver a dormir. Así, la psicoterapia,
la realización de actividades lúdicas o recreativas o llevar a cabo
técnicas de relajación, pueden ser medidas útiles para eliminar el
insomnio, y el individuo no tiene por qué recurrir al uso de
medicamentos.
Más problemas supone el insomnio a
largo plazo, cuando su etiología se debe a multitud de factores o éstos
son desconocidos. En éste caso sí puede ser necesaria la administración de
fármacos sedantes.
El insomnio se trata con fármacos
sedantes o hipnóticos.
Durante muchos años se utilizaron
los medicamentos conocidos como barbitúricos. Son potentes
hipnóticos pero presentan ciertos inconvenientes, entre ellos su
toxicidad. Además, los individuos que toman estos medicamentos durante
largos períodos de tiempo, necesitan cada vez mayores dosis para generar
los mismos efectos (fenómeno conocido como tolerancia). Por otra parte,
cuando se retira el fármaco de manera brusca, el individuo suele sufrir de
intranquilidad, ansiedad e insomnio, por lo que se genera una dependencia
del barbitúrico, llegándose a veces a transformar en verdaderos
drogadictos. Así, se estima que aproximadamente el 15% de la población
italiana necesita de pastillas para dormir, y la situación en España es
similar.
Actualmente, los barbitúricos se
han visto sustituidos por otros medicamentos más seguros, como son las
benzodiazepinas, entre las que destaca el diazepam, que es el
principio activo del Valium. Estos medicamentos tienen buenos efectos
tranquilizantes y sedantes y son menos tóxicos que los barbitúricos. Sin
embargo, también pueden producir fenómenos de dependencia y tolerancia si
se usan durante largos períodos de tiempo.
Por lo tanto, las benzodiazepinas
deben utilizarse en personas aquejadas de insomnio transitorio. En el caso
de insomnio crónico, se pueden utilizar de manera intermitente, para
evitar la aparición de tolerancias. Además, no debe cesar la
administración del medicamento de manera repentina, sino que antes se
deben de ir disminuyendo las dosis para que el individuo se acostumbre a
dormir sin pastillas y no genere fenómenos de
dependencia.
Tanto los barbitúricos como las
benzodiazepinas, son medicamentos cuya dispensación es exclusivamente con
receta médica. Sin embargo, existen otros medicamentos que pueden
utilizarse para tratar el insomnio y que se pueden dispensar sin
prescripción del médico, ya que forman parte de especialidades
farmacéuticas publicitarias.
Entre estos medicamentos, destacan
los antihistamínicos H1. Son fármacos que se han
utilizado frecuentemente para el tratamiento de la alergia o del mareo
producido en viajes. Uno de sus efectos secundarios es la sedación que
producen, por lo que se utiliza dicha reacción adversa para tratar el
insomnio.
Estas sustancias presentan por lo
general, efectos secundarios leves y transitorios, y no generan
dependencia ni tolerancia. Por lo tanto, se pueden utilizar para el
tratamiento tanto del insomnio de corta duración como el insomnio
crónico.
Finalmente, los pacientes
aquejados de este cuadro pueden recurrir al uso de ciertas plantas
medicinales, algunas de ellas muy conocidas, como la valeriana, la
melisa, la tila, el azahar, la menta, la pasiflora o el espino blanco.
Estas especies presentan unos efectos hipnóticos ligeros, por lo que
suelen utilizarse combinadas. Sus efectos secundarios son nulos o de
escasa gravedad, y su eficacia puede ser suficiente para tratar ciertos
casos de insomnio leves o moderados.
Sin embargo, como los
antihistamínicos H1 y las plantas medicinales se pueden utilizar sin que
el médico las prescriba, se debe tener especial precaución en pacientes
con características especiales, como madres embarazadas o lactantes,
niños, ancianos o personas con patologías de cierta gravedad (glaucoma,
insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal o hepática, depresión). Si el
paciente está en uno de estos grupos, debe consultar antes a su médico o
farmacéutico.
Finalmente, es muy importante
tener precaución cuando se usa un sedante y se tiene que conducir o
realizar una actividad considerada como peligrosa. Todos los hipnóticos,
incluidas las plantas medicinales pueden producir cierta sedación durante
el día, haciendo que aparezca una pérdida de concentración que puede
desencadenar importantes accidentes de tráfico o laborales. El paciente
debe asegurarse que su tratamiento no le afecta durante el día antes de
realizar dichas acciones. |