| |
1/
Descripción |
Sumario
En el caso de una lesión
traumática, tal como un accidente de automóvil o una
caída, el sangrado interno puede no ser aparente de
forma inmediata. Sin embargo, dados los peligros del
sangrado interno, hay que sospecharlo si se observan
alguno de los siguientes signos:
-
Sangrado de los oídos, nariz, recto,
vagina o vómitos de sangre o sangre en el esputo.
-
Contusión del cuello, del tórax o el
abdomen.
-
Heridas que han penetrado en el cráneo,
en el pecho o en el abdomen.
-
Tumefacción o dolor abdominal, a menudo
acompañado de espasmo de los músculos abdominales.
La hemorragia interna puede producir shock
(colapso) porque el volumen de sangre en el cuerpo se hace menor. La
persona puede sentir debilidad, sed y ansiedad (sensación de muerte
inminente). La piel está fría y la respiración se hace rápida y
superficial; el pulso rápido y débil; y aparecen temblores y gran
intranquilidad. Se puede llegar a la pérdida de conciencia, sobre todo
cuando se está de pie o sentado, con recuperación al tumbarse. Es muy
conveniente la elevación de las piernas en caso de shock.
Cualquier situación de shock requiere atención médica urgente inmediata. |
|