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1/
Definición |
Sumario
A los pacientes de riesgo (ancianos
y aquellos que tienen mala circulación), se les recomienda los
siguientes cuidados rutinarios de los pies:
Cada día, los pies deben ser lavados (aunque no empapados) en
agua caliente, cuya temperatura ha sido probada previamente con
la mano. Se deben secar con meticulosidad, prestando una
atención especial a los espacios interdigitales (entre los
dedos).
Las uñas de los pies deben cortarse con cuidado. Los pacientes
con mala vista o manos temblorosas deben pedir a otros personas
que se las corten. Las uñas no deben ser más cortas que el
extremo del dedo.
Los pies se deben inspeccionar con frecuencia, buscando
detenidamente zonas resecas y fisuras en la piel, sobre todo
alrededor de las uñas y en los espacios interdigitales. Deben
espolvorearse con talco, si la piel está húmeda, o recubrirse
con crema hidratante, si la piel está seca. Las plantas deben
ser inspeccionadas con un espejo o por otra persona. Debe
tenerse un cuidado especial con los callos y las durezas, que
deben ser atendidas por un podólogo. No se deben utilizar
antisépticos potentes (yodo), ni callicidas.
Si aparecen ampollas o infecciones, debe consultarse
inmediatamente al médico.
No deben utilizarse bolsas de agua caliente. Es preferible
utilizar unos calcetines.
Pueden emplearse mantas eléctricas, pero deben apagarse antes de
meterse en la cama.
Los zapatos deben ajustar bien (sin apretar) y ser confortables,
dejando espacio para que los dedos descansen en su posición
natural.
Los zapatos nuevos deben calzarse progresivamente, cada vez
durante un tiempo un poco más largo.
Se deben utilizar calcetines de algodón o lana, mejor que de
nylon. Deben ser de la talla adecuada y no tener zurcidos ni
costuras que puedan producir presiones. Deben cambiarse
diariamente.
Caminar con los pies descalzos es peligroso, ya que una pequeña
herida puede tardar mucho en curarse.
El tabaco es muy perjudicial para los diabéticos, porque produce
vasoconstricción .
Otro aspecto de la prevención que merece cierta atención, es el
diseño de calzado a medida para los diabéticos con pies muy
vulnerables. Estos zapatos deben estar diseñados para
redistribuir las fuerzas que soporta el pie.
2/
Cuidado de las lesiones ya existentes |
Sumario
Se debe hacer un examen detallado de
ambos pies, con una inspección cuidadosa de los talones y los
espacios interdigitales. El estado de la circulación, y
sensibilidad deben evaluarse con detalle. Deben tenerse en
cuenta la temperatura y el color de la piel, la respuesta
vascular a la elevación del miembro, es decir si se producen
cambios en el color según la postura de la extremidad, el cambio
en la cantidad de pelo de la pierna. Una fotografía en color es
útil para poder juzgar la progresión de la falta de riego. El
tratamiento del pie diabético se basa en:
Protección contra el daño que se asocia a la pérdida de
sensibilidad causada por lesión de los nervios periféricos.
Tratamiento de la infección que pueda aparecer.
Mejoría de la circulación evitando el uso de calzado o prendas
ajustadas.
Control metabólico de la diabetes, es decir, comprobar que los
niveles de glucosa se encuentran dentro de los límites
permitidos.
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