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Te presentamos 3
situaciones en las cuales podría complicarse tu dieta,
pero no te preocupes, también te damos las soluciones.
1/ Me quedo en casa y como algo
rápido
Todo esto, quedarse en casa, alquilar un video y comer
algo liviano, requiere
un poco de planificación. Empecemos por
la película.
Sigamos con la comida. Si eliges comer un
sandwich, todo bien, pero tienes que
saber que vas a estar comiendo más de lo mismo, es
decir, pan, mayonesa, fiambre y gaseosa. Otra comida
cargada de carbohidratos simples y grasas. Y no es muy
bueno.
Te
proponemos, en su lugar,
un desayuno caliente
americano (¡sí, para la cena!). Es rico,
nutritivo y fácil de preparar. Aprovecha y haz de cuenta
que tienes un departamento en Nueva York por una noche.
Y fíjate si tienes estos ingredientes en tu heladera o
en el estante de la despensa: cebolla, morrón, tomate, 2
huevos, perejil, pan lactal integral.
Si
te falta alguno, pasa antes por el supermercado más
cercano.
Si
ya tienes todos los ingredientes, te decimos cómo se
hace. No lleva más de 10 minutos y es muy rico (la
receta es para una sola persona; si estás acompañado,
duplicá la cantidad):
Desayuno Caliente Americano
En
una sartén de teflón, dora un morrón, una cebolla y un
tomate durante cinco minutos. Todo lo que tienes que
hacer es cubrir la sartén con una fina capa de aceite
vegetal en spray y agregar los tres ingredientes
cortados chiquitos.
Separadamente, bate los huevos con un tenedor en un bol
y agrégale una cucharada de agua y pimienta a gusto.
Por último, agrega los huevos batidos a la sartén y
espera hasta que cuajen (unos tres minutos). Sirve con
una tostada de pan lactal integral.
2/ Salgo a cenar con mi
novia o mi novio
Esta es, definitivamente, la opción más requerida.
Si
ya tienes la novia, o el novio, Farmacia Amoroso
te ayuda a organizar los demás detalles para pasarla
bien sin engordar.
OK, empecemos por lo primero:
elegir el lugar. Todo lo que empiece con
"Tenedor Libre", "Plato Libre" o "All you can eat" queda
descartado. Comidas rápidas, ni hablar.
Es
mejor elegir los restaurantes japonés, coreano o chino,
sino un lugar vegetariano o una parrilla.
Segundas opciones: pizzerías, restaurantes árabe,
italiano o mejicano.
Una vez en el restaurante:
no toques el canasto
de panes. No, mejor, ni lo mires.
Mientras miras la carta,
pide tu bebida:
una botella de agua mineral -gasificada o no- y sino
pídete una gaseosa light. ¿Prefieres una bebida
alcohólica? Entonces no olvides la regla de oro: vino
antes cerveza y nunca más de 2 copas.
Ahora mira la carta. Saltea la sección de Entradas, no
las necesitas. Pide directamente un
Plato Principal.
Si
eliges pastas,
pídelas sin salsa. Y no le vayas a agregar queso
rallado. A lo sumo, ponle una cucharada de aceite de
oliva o manteca. Trata de evitar las pastas rellenas:
canelones, ravioles, panzotis. Todo lo demás, es más o
menos lo mismo.
Si
eliges una
ensalada, indícale al mozo que sea sin
condimentar y luego sólo agrégale jugo de limón y algo
de sal.
Si
pides carnes, ve directo a los
pescados.
Evita el salmón a toda costa. Y que el pescado sea al
horno: ni frito ni "a la romana", ni "a la milanesa".
Repito: al horno o a la parrilla. Si eliges carne
vacuna, pide un bife y quítale bien la grasa. Si eliges
carne de cerdo... no te hablo más.
Sin importar qué elijas, si llega tu plato y ves que las
porciones son muy grandes, lo primero que haces es
separar la mitad y dejarla a un lado, en
un rincón del plato. Porque no importa qué elijas, si
comes mucho, todo el esfuerzo no sirve de nada.
Come lento y mastica bien. Toma tu tiempo y disfrútalo:
esta es tu salida. Evita de nuevo cualquier contacto con
la panera y su contenido. Ojo...
Cuando hayas terminado y sientas esas ganas de "algo
para terminar", cuenta hasta diez antes de arrojarte
sobre la carta de postres. ¿No te vendría mejor un té?
¿Un café? ¿Y si le agregas edulcorante? ¿Incluso azúcar?
Bueno, está bien. Si no pudiste resistir a la tentación
del postre,
tienes dos opciones: o te pides una fruta o ensalda de
frutas (recuerda que a éstas le agregan azúcar) y lo
comes entero o sino puedes pedirte un helado, un flan o
cualquier postre que no tenga ni crema ni chocolate ni
dulce de leche ni nada que entre bajo la categoría de lo
"super-prohibido" y comes 2 cucharadas y listo. Lo digo
en serio.
Ah! Y pídele
a tu pareja que te ayude. No sirve de
nada que tú te cuides si tu pareja te estará insistiendo
para que comas o tentándote con la lista de postres.
Pídele que te ayude a cuidarte y quererte más.
3/ Vienen unos
amigos a comer pizza a casa
Cuando vienen amigos a casa
todo es más fácil
porque ellos ayudan a cocinar.
Ingredientes para la pizza:
1.
El único ingrediente necesario que posiblemente no
tengas en casa es la
levadura.
La levadura se compra en cualquier supermercado, viene
prensada en paquetitos cuadrados de 50g y se la
encuentra fácilmente en la góndola de los lácteos, cerca
de los quesos. Recuerda que hay que mantenerla siempre
en la heladera.
2.
Tal vez tampoco tengas un
molde para pizzas o
tartas y un palote de amasar. Pero todo
se consigue en el supermercado y no es nada caro.
3.
Y, además de la levadura, tendrías que tener: 4 tazas de
harina, 1 cucharada de sal, 1 cucharadita de azúcar, 3
cucharadas de aceite, 1/3 de taza de agua tibia y 1/2
taza de leche tibia.
Para hacer la masa:
1.
En un bol, disolver la levadura en el agua tibia junto
con la cucharadita de azúcar y la cucharada de harina.
Batir hasta que se formen globitos en la superficie.
2.
Tapar el bol y esperar hasta que la levadura se hinche y
parezca una esponja.
3.
Colocar la harina en la mesa en forma de anillo (con un
hueco al medio), y poner en el hueco la esponja de
levadura, el aceite y la sal.
4.
Unir los ingredientes agregando de a poco la leche tibia
hasta obtener un bollo tierno que se pegotee un poquito.
5.
Volcar el pegote sobre la mesa enharinada, amasar un
poco, levantar el bollo y estrellarlo varias veces sobre
la mesada (tantas veces como sea necesario y con toda la
bronca que te salga) hasta que la masa se vuelva lisita,
suave, y elástica.
6.
Enharinarse las manos y dar a la masa forma de bollo.
Tapar con un nylon y esperar hasta que duplique su
tamaño.
7.
Tomar un tercio del bollo (porque es para tres pizzas) y
estirarlo con un palote de amasar, dejándolo del grosor
que más te guste. Recortar la masa para que entre justo
en el molde de pizza o de tarta aceitado.
8.
Tapar la pizzera y dejar leudar la masa hasta que se la
note hinchadita. Poner en horno muy caliente hasta que
la superficie se vea cocida.
9.
Retirarla y darla vuelta en el mismo molde. Cubrirla con
tomate, queso muzzarella, aceitunas, morrones, jamón, o
lo que haya en la heladera; todo sirve.
¡Que disfrutes!
*
Antes de comenzar una dieta
o un programa de entrenamiento físico es aconsejable
realizar una consulta con un médico o profesional
idóneo. |