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Se
ha comprobado que los músculos no crecen durante el
esfuerzo que haces en el gimnasio... sino al día
siguiente, cuando estás descansando del
esfuerzo que hiciste.
Este descubrimiento es importante porque nos alivia de
la terrible presión de tener que hacer gimnasia
todos los días, tengamos ganas o no.
Te
gusta, ¿no? Sigamos...
El
trabajo que hacemos en el gimnasio es sólo el
"encendido" del motor.
La
verdadera puesta en marcha del automóvil pasa después.
En
la etapa del "encendido", lo que realmente
estamos haciendo es "dañar" levemente al músculo (no te
asustes, dañar es una manera de decir) o lo que en el
lenguaje de los personal trainers, se llama
"micro-traumatismo".
Un
micro-traumatismo no es otra cosa que una
lastimadura minúscula que le hacemos al músculo cuando
lo forzamos, le exigimos, lo demandamos.
Una vez que creamos un "micro-traumatismo" en el
músculo, el cuerpo responde movilizando un
pelotón de recuperación.
Mientras este pelotón de recuperación está trabajando,
nuestros músculos crecen, se endurecen, se
fortifican.
En
otras palabras, para lograr unos abdominales marcados,
todo lo que tenemos que hacer es exigirlos hasta
producir un micro- traumatismo.
Esto es: trabajar los abdominales al máximo,
hasta el punto del "no puedo más!".
Luego, lo dejamos descansar y simplemente
esperamos a que la naturaleza haga lo suyo: el cuerpo
repara el daño hecho… y el músculo crece.
¿Está claro, no?
Entonces, ¿qué pasa cuando entrenas duro, muy duro -como
corresponde- pero lo haces absolutamente todos los
días y siempre de la misma manera?
Pasa que no le das tiempo a tu cuerpo a
reconstruir ese mini-traumatismo que causaste.
Es
algo así como si después de un terremoto, cuando están
reconstruyendo la casa, viene otro terremoto que
destruye todo otra vez.
Así no sirve, así no puede crecer nada...
¿Cuál es la conclusión?
Número uno: mejor no hagas siempre el mismo
ejercicio.
Número dos: mejor no trabajes un músculo siempre de
la misma manera.
Número tres: ...y menos de menos, todos los días!
Lo
mejor es, entre clase y clase de gimnasia, descansar
y dejar que tus músculos se recuperen del esfuerzo.
Darles tiempo
a que se reconstruyan, se fortifiquen y se endurezcan.
Y
si eliges hacer gimnasia al otro día, asegúrate que
trabajes otros músculos (o los mismos pero de
otra manera), así no insistes en crear
micro-traumatismos allí donde tu cuerpo está
reconstruyendo.
Eso es todo. No es pedir demasiado, ¿no?
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Antes de comenzar una dieta
o un programa de entrenamiento físico es aconsejable
realizar una consulta con un médico o profesional
idóneo. |